Orquideario de Soroa Ecoturismo Cuba

Orquideario de Soroa: el paraíso de las Orquídeas cubanas

Compartir es amor

Cuando comienzo a escribirte sobre las Orquídeas de Soroa me viene a la mente el filme de una muchacha asesina que se nombraba como la Orquídea Cattleya, o algo así.

En este post, lo único que puede hacernos daño es conocerlo de oídas y no poder visitarle pronto.

Orquideario de Soroa cuba lucioviajero
Así de lindo es este Jardín Botánico Orquideario de Soroa, en el oeste cubano.

Como en el juego con los colores, que usamos con los críos, he querido relacionar para cada epígrafe una Orquídea que represente las emociones de lo que escribo bajo cada subtítulo. Es solo un rejuego jocoso de palabras sin más valor que agradar la lectura y sugerir algunos matices.

Las Orquídeas de Tierra, un romance con mi yo más profundo

Orquideas de tierra moradas
Orquideas deTierra, mis favoritas…

Las Orquídeas son las flores que más admiro dentro de lo poco que conozco de flora. No solo por su belleza, sino más bien, por el carácter que poseen. Y esto, desde las Orquídeas cubanas, hasta las más raras y exóticas. Mirar una orquídea es disfrutar de un extenso paisaje delante de una aparente simple ojeada. Porque poseen tanto en sí mismas e identidad auténtica, que dialogan con nuestros sentidos a cada instante de observación.

En este parque natural, además de las numerosas rutas de senderismo y paisajes tropicales tienes un espacio único en Cuba: el Orquideario de Soroa. Por desgracia, el cultivo de las Orquídeas en las viviendas cubanas ha menguado bastante. Antes las encontrabas en cualquier jardín, ahora, solo las aprecias en las casas de personas que realmente las aman y cultivan con toda intensión.

En este Jardín Orquideario disfrutas de los más atrayentes mundos, comunes y desconocidos. Es un romántico lugar lleno de aires de complicidad humana; a pesar de tratarse de la Flora. ¿Cómo es eso posible? No me lo preguntes. Lo cierto es que observar las orquídeas es un verdadero espectáculo del placer onírico a plenitud. ¿Por qué? Porque la Orquídea es así. Cuando le miras, un inmenso paisaje inmaterial, invisible a primera vista se desvela frente a nuestro espíritu.

Sin contar el aura de amor que envuelve este lugar desde sus orígenes.

Orquídea Phalaenopsis: su arribo a Soroa

Estoy seguro que por la posición de Soroa, sus valores naturales y el flujo de turistas interesados en estos paisajes, desde comienzos de la República, le garantizaron un lugar seguro para acoger a las miles de orquídeas que se avecinaban.

El señor, Tomás Felipe Camacho, su creador, no pudo escoger lugar más atractivo, en las cercanías de la Habana, para albergar tanto amor. Y como te menciono su gestor, mejor entro en materia y te voy describiendo todo sobre el Orquideario de Soroa. ¿Quién es el responsable?

La Orquídea Flecha de Cupido: Tomás Felipe Camacho

Te presento al señor Cupido de las mil orquídeas. El señor Camacho era un inmigrante canario (como mis bisabuelos maternos), abogado de profesión. Aunque no tan fácil. ¿Ok? Porque dicho así suena a que arribó a Cuba adinerado y con una carrera próspera que explotar.

Lo cierto es que el señor Tomás arribó a la isla siendo un adolescente de 13 años. Fue en las calles de la Habana, vendiendo periódicos, que conoció a Pilar León, su Orquídea más cara del mundo. Como es de esperarse para un vendedor ambulante de periódicos, la familia de su “Orquídea Gigante” se le opuso de a todas. Decidido a cultivar su amada flor, tras largas vigilias se gradúa de Abogado, para así cambiar las cosas.

El dichoso letrado, enamorado de una orquídea bailarina representaba a los empresarios azucareros que vivían en estas zonas de Candelaria. Supongo que la amistad también ayudó en la construcción de este Jardín, pues su amigo Francisco Blanco era dueño de 5 centrales azucareros de la región. Tomás no pertenecía a la alta sociedad cubana, sin embargo, por lo cotizada que pudo ser su carrera, se las agenció para invertir nada más ni menos que 1 500 000 pesos en la construcción e inicios de este Orquideario.

Orquídea negra: un génesis nefasto

Sé que el color negro, lejos de representar tristeza es más bien un color de gala y armonía. Sin embargo, me sentí atraído por esta orquídea pequeña de color rojo intenso, a la que alguien bautizó como Orquídea Negra, para representarme una realidad cargada de dolor, profundo dolor visceral.

Y es que el maravilloso Orquideario de Soroa, que fue idea de una feliz empresa, no tendría más que el velo nefasto de la soledad obligada. Esta hacienda que sería empleada para el reposo de la familia, fue terminado en 1943, y bautizado con el nombre “Rancho Pinilla”, en honor a su hija fallecida durante el parto, ese mismo año, a quien deseo ahora llamarle su más preciado brote de las Orquídeas Blancas. Así es como veo a mi hija Isabelle Lucía…

Pero el dolor no termina ahí, pues de inmediato muere la Orquídea Gigante, su amada esposa. Todo apunta a que, en memoria de sus seres queridos, convirtió esta Finca en el Jardín de las orquídeas, flor predilecta de su amada Pilar.

Felipe Camacho, desde entonces, se entregó a las Orquídeas y su cultivo. Se consagró por completo a crear y crecer este hogar de las flores más envidiables. En poco tiempo era miembro de la Sociedad Cubana de Orquídeas, afiliada a la American Orchid Society y al Eastern Orchid Congress.

Aquí se levantaría este refugio de miles de orquídeas cubanas y exóticas, de los 5 continentes.

Las orquídeas cubanas encuentran refugio en el Orquideario de Soroa

Hoy vemos un producto cambiado, distinto del que creara Camacho. De hecho encontramos acá otras flores que antes no existían en él. En los inicios solo Orquídeas crecían acá. Sin embargo, a pesar de la pérdida de gran parte del aura que le envolvía, el Orquideario de Soroa continúa siendo uno de los imperdibles a los que añadir a nuestra Agenda Viajera.

El señor Camacho rescató a cientos de especies de Orquídeas Cubanas. En su afán hacía traer a las más exóticas orquídeas, en especial, de América y Asia.

El Jardín de Soroa, en poco tiempo llegó a convertirse en el Orquideario más importante de Cuba y uno de los más prestigiosos del mundo.

Orquídea: cuidados

Gracias a los cuidados de Camacho, que eran tan precisos y enfocados, y la incidencia positiva del clima tropical que les favorece, en solo 2 años ya tenía más de 18.000 Orquídeas. Para ello les cultivaba en entornos abiertos entre los árboles y en umbráculos.

Para fechas tempranas ya se cultivan las 130 especies de Orquídeas cubanas conocidas en aquel entonces. Encima de ello, logra acaparar las 700 especies que representan todas las regiones del globo.

Hoy, dicen las autoridades del Orquideario que puedes apreciar unas 700 especies (parece que lo mismo nde los años ´50). y que tienes allí más de 20.000 orquídeas…

Amor de una orquídea fantasma

Tal vez suene un poco cursi, o mejor visto, un tanto forzado; sin embargo, como ya dije una vez:

por amor se construye este Orquideario, por amor creció, y por amor se mantiene

Laboriosa Orquídea Abeja

Cuando pienso en trabajo organizado y conjunto, nada más eficiente y productivo que una colmena. En la creación de este orquideario no vale solo la actitud del señor Tomás Felipe. Si bien es cierto que él le imprime consagración al proyecto, todos sus recursos y viajes migratorios a las más exóticas modelos, otros ofrecieron sus tributos individuales.

Muchos amigos y apasionados de las Orquídeas donan los ejemplares que tienen en sus casas para el nuevo hogar. Otros, regalan de su tiempo y oficios, aunque pagados, como cultivadores resueltos y sin límite de horarios y esfuerzos.

Por eso digo que quien realmente bautizó este lugar fue la Orquídea flecha de Cupido. Pues como apreciamos desde sus inicios, veremos en los años sucesivos, y se mantiene hasta el presente, el amor es el cultivador protagónico de este sendero ecoturista que se abre paso entre mil orquídeas. Porque, según cuentan, el amor continúa protegiendo hasta el día de hoy el Orquideario de Soroa.

Se levantan las Orquídeas de Tierra

Como te dije, corría el año 1943, mientras se terminaba la casa de descanso de la familia Camacho. Para las obras de construcción se contrató al Ingeniero Jorge Gardó, quien tenía la batuta del recinto. Para guiar a los constructores, Julián Cabrera era el jefe de obra.

Así, por aquel tiempo, y con el resguardo de mis orquídeas favoritas, queda terminado, al menos en sus labores iniciales, este mágico jardín de colores alegres, llenos de tristeza.

Entre las bendiciones externas que le favorecieron, como compensando las pérdidas, se construye la carretera y se electrifica Soroa, entre los años 1952 y 1953.

No podemos descartar, que para la contribución de este orquideario el Señor Domingo León, padre de la Orquídea Gigante, aportó buenas sumas de dinero.

Crecen los recuerdos de las Orquídeas blancas

Me pongo en la piel de Camacho. Supongo que para mitigar el dolor a la ausencia de sus dos más preciadas orquídeas, dedicó todos sus esfuerzos de padre huérfano de hija, para contar (en 1953) con 700 especies de orquídeas cubanas y exóticas traídas desde las más lejanas tierras.

Para ello gastó todo lo que pudo. Y, a pesar de los inmensos gastos de esta obra y las caras adquisiciones inmigrantes, las Orquídeas blancas del recuerdo crecían y se manifestaban al público mundial sin cobrar un centavo. ¡Síp! Escuchaste bien: Don Tomás nunca cobró un solo centavo por la entrada al Orquideario de Soroa.

Ni siquiera se vendían flores.

Orquídeas moradas trabajadoras del alma

Continúo diciendo que las Orquídeas de Tierra Moradas son mis favoritas. Pienso que son las que más trabajan, pues salen de la tierra, crecen dentro de grandes hojas verticales, incluso se suspenden sobre tallos elevados para reventar en ramos de orquídeas moradas, pequeñas y poderosas que levantan el ego de cualquier distraído por los avatares de la vida.

Como aquellas orquídeas eran sus 16 trabajadores contratados por Camacho. Estas Orquídeas Fucsias trabajaban con ahínco incesante en el cultivo y conservación de las preciadas flores. Para aquella fecha, todos los umbráculos eran de madera dura.

El poderoso y concienzudo liderazgo recaía sobre la Orquídea Bambú. Un maestro cultivador japonés, quien disponía todos los cuidados y atenciones necesarias.

Entre todos ellos un nombre se va haciendo a fuerza de amor y reputación: Agapito Fernández. La Orquídea Azul del Orquideario de Soroa, fue el cogestor y administrador interino durante todo el tiempo que la vida y los vientos le permitieron.

Los brazos azules hicieron todo lo posible por conservar este jardín: desde sus inicios, durante el mandato del Señor Tomás Felipe y después de la muerte de su dueño. Supongo que esté de más decir que la Orquídea Azul era hombre leal, de confianza ante todos, vecinos y trabajadores (a quienes incluso era él quien se encargaba de pagarles el salario).

Otras Orquídeas

En tus Excursiones a Soroa es obligada visita a este Jardín de los colores. Posee 35.000 metros cuadrado. Por lo general, se distribuyen en 9 Umbráculos para el cultivo, la reproducción y el cuidado de las magnánimas flores.

Entre los tesoros se incluyen Orquídeas de Exterior creciendo entre los troncos de los árboles. Para ellas, el señor Felipe dispuso la siembra de unas 70 especies de árboles que favorecen el cultivo de las orquídeas; embelleciendo más el entorno del Jardín.

En la actualidad, disfrutas de innumerables familias de Orquídeas, como las especies de Cattleya, Dendrobium, Vanda Teres, Orquídeas de Tierra, Epidendrum, Prosthechea Cochleata, conocida como Orquídea Negra (uno de los emblemas del Orquideario de Soroa), Aves del Paraíso, Orquídeas moradas, Phalaenopsis, Velo de novia, Orquídeas blancas, Orquídeas Arañas, Brassavolas, Mariposas, Orquideas cubanas (todas las variedades que se conocen)…

Esta Colección de Orquídeas cubanas y exóticas se presentan a sus admiradores visitantes en un solo Umbráculo destinado para estos fines. A ello se suman los diversos espacios para las nuevas vecinas que se han mudado al recinto.

A partir de los ´80 encuentras una gran cantidad de otras plantas y flores en todo el Jardín. Cientos de Helechos (unas 300 variedades), Crisantemos, Begonias, Anthuriums, Crotos, Dalias, como estas que observas en la imagen, entre muchas otras.

Flores Dalias orquideario de soroa
Flores vecinas en el Orquideario de Soroa

El collage pictórico en medio de los senderos de pétalos y olores será inolvidable.

Noche Gris en el pasado de las Orquídeas Cubanas

Para esta parte del post, de manera insustancial se me ocurre usar el nombre Orquídea Velo de Novia.

Como yo no sé de Orquídeas, más que las sensaciones visuales y oníricas que me producen, no encontré otra para representar un velo oscuro entre las orquídeas de Soroa.

Pero, como debes saber, todo –absolutamente todo– pasó por el “”Quinquenio“ Gris” en Cuba –con doble entrecomillado. ¿Crees que las Orquídeas cubanas no? Lo resumiré lo más sencillo posible; pues no es un tema agradable, ni decente. Y, por favor, tampoco quisiera comentarios sobre esto del Quinquenio Gris y si las fechas no se corresponden o el discurrir de las lunas y el alineamiento de los planetas… (conozco las fechas que se enmarcan en los libros, y las que no se mencionan también) y los contratiempos aduaneros y el Fondo Financiero Internacional y la Capa de Ozono y el Recalentamiento Global, y la Orquídea africana, la de Siberia y la Orquídea Cattleya con su venganza impostergable de rojo azufre cubriendo Cuba.

El caso es que el velo de las orquídeas les sofocó apenas se entraba en el año 1960. Tomás Felipe Camacho, la Orquídea Flecha de Cupido del Jardín Botánico de Soroa marcha a la gran Madre Patria española, en el viaje sin regreso.

Orquídea Oreja de Burro

Sé que esta flor es hermosísima, pero es la que se me ocurrió en este instante Gris. En ese mismo año, el señor Agapito, la Orquídea Azul y albacea, queda al cuidado, una vez más, de las ausencias y rupturas del destino. Pero ya los aires eran otros.

En 1961, El Jardín Botánico Orquideario de Soroa es declarado Patrimonio Nacional. Ahora se sumerge en el conflicto de la Nueva Era. Y cuando digo Era, recuerdo a Eduardo Heras León… Así, el paisaje de las mil Orquídeas “pasa” a ser atendido por la Academia de Ciencias de Cuba. Luego por el Departamento de Floricultura de La Habana. Más tarde lo gestora el Departamento de Cultivos Varios del INRA, de Pinar del Río. Un rato más y forma parte de los Proyectos de la Universidad de Pinar del Río…

Agobiado de tanto deterioro, y consternado por la zozobra, el señor Agapito le pide ayuda al Jardín Botánico Nacional de Cuba, quien, para mi nacimiento (1978) declara la apremiante decisión de que la Universidad de Pinar del Río se haga cargo del preciado refugio de las Aves del Paraíso.

En los albores de los ´80, mientras yo, Orquídea de Tierra Morada, aprendía a caminar, se inician los trabajos de limpieza y remodelación del Orquideario y la incorporación de nuevas plantas ornamentales de todo tipo posible.

Las Orquídeas de Soroa pierden uno de sus encantos

En todo lo bello puede albergarse algo malo. En la remodelación del Orquideario se construyeron Umbráculos de cemento, mampostería y fibrocemento persiguiendo una durabilidad mayor.

Por desgracia, el encanto natural de los Umbráculos de madera ha desaparecido. ¡Qué lástima! ¿Verdad? La imbricación cinérgica de ellos al ecosistema de esta Reserva se ha perdido por completo.

Otra vez viajan las Orquídeas

Según he podido leer por ahí, los especialista retoman las estrategias de principios del Orquideario. Para conservar y acrecentar las variedades del jardín, se recolectan ejemplares por todo el país. Uno de los apoyos más importantes proceden de cultivadores particulares.

Las Crónicas de Soroa

Si eres de los amigos que gustan de la documentación, te comento que el Orquideario de Soroa posee una biblioteca con importantes materiales científicos y documentales, especializados en los cuidados y cotilleos de la Alta Sociedad de las Orquídeas más exóticas.

Entre las Crónicas florales del siglo pasado tienes en el arca todos los volúmenes de Lendemia, hasta el año 1958; todos los volúmenes de American Orchids Society Bulloter, hasta 1968; entre muchas otras Revistas y documentos relacionados.

Despedida a lo Orquídea Araña

Es indiscutible que el Jardín de las Mil Orquídeas, a pesar de la tristeza de sus orígenes, es uno de los Imperdibles en las Excursiones a Soroa. Por mi parte, espero que en este verano 2021, pueda visitarle una vez más con mi querido amigo Dayner.

Ya te contaré, cómo te envuelve con sus hilos de seda.

Por último, te invito a que te acerques a estas magnánimas flores con la actitud de quien tiene muchas ganas de dialogar con el silencio de estos pétalos cargados de carácter y amor.

Para estas Excursiones a Soroa te recomiendo las mejores Plataformas en las que reservar Gratis. Aquí te dejo los enlaces para cuando quieras:

CIVITATIS y GURUWALK.

¡Chao! Desde los Senderos del corazón…

Tío Lucio el viajero.

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